- 16 salchichas frescas
- 6 tomates raf grandes
- 2 cebolla mediana
- 100 grs. de queso azúl
- 2000 grs. de pan rallado o de Panko Santa Rita
- Aceite, sal y orégano
- 2 cucharadas de queso rallado
Preparación:
1- Pasamos las salchichas ligeramente por una sartén bien caliente y con una cucharada de aceite de oliva virgen. No las cocinamos mucho, ya que acabaran de hacerse en el horno. Reservamos.
2- En el mismo aceite, sofreímos la cebolla cortada en juliana fina. Dejamos a fuego suave hasta que esté blandita. Subimos el fuego y añadimos los tomates pelados y cortados en gajos grandes. Salteamos rapidamente intentando que no se deshagan demasiado. Espolvoreamos con un poco de orégano y rectificamos de sal.
3- En una cazuela de barro o cualquiera apta para el horno, ponemos las salchichas y el sofrito repartiendo bien.
4- En un bol mezclamos con los dedos, el Panko, el queso azul y una cucharada aprox. de queso rallado hasta formar unas migas.
5- Cubrimos los ingredientes de la fuente con esta mezcla e introducimos a horno precalentado a 200ºC durante unos 10-15 minutos. La bandeja deberá estar en posición media y el calor arriba y abajo.
6- Acompañé el gratinado con patatas fritas en cubitos pequeños, pero con pasta o arroz quedará igual de sabroso.
Notas:
El Panko Santa Rita, no es otra cosa que un pan rallado típico de la cocina japonesa compuesto por migas de pan secas y transformadas en copos o escamas. No se utiliza la corteza por eso tiene un color blanco. Además el gratinado resulta mucho más ligero y crujiente.
Evidentemente podéis utilizar cualquier otro tipo de tomate, pero en ese caso, para eliminar la acidez del mismo, añadidle una pizca de azúcar cuando los paséis por la sartén.