Si alguna vez tu salsa no espesó, puede ser porque no usaste suficiente cantidad de maicena. Lo que se calcula en general es 1 cda. sopera por cada 2 tazas de salsa. O sea, no vas a espesar salsa con maicena si usás una cucharadita en toda una olla.
1- No usar mucha agua, más o menos tres o cuatro veces la maicena. O sea, si usaste una cda. de maicena, la disolvéis en unas 3-4 cdas. de agua, esto hace más o menos medio vaso. El agua fría para disolver la maizena es fundamental. Que el agua en la que disolvéis la maicena no esté ni tibia ni caliente. Sino no espesará.
2- Es importante disolver la maicena del todo en el vaso porque sino nos quedarán grumos. Puede tardar un par de minutos pero al final se disuelve.
3- Llevar la salsa a hervor antes de agregar la maicena.
4- Agregar la mezcla de maicena y agua
5- Bajar el fuego a MÍNIMO y revolver continuamente. Veremos que la salsa empieza a espesar, siempre con el fuego en mínimo. Lo verás en las burbujas que empiezan a aparecer, ahí la salsa se verá espesa.
Una vez que la salsa tiene la consistencia deseada, es importante no dejarla al fuego porque sino seguiría espesando.
No pretendo que éste sea un blog de recetas, llevo poco tiempo con el mandíl puesto y mis conocimientos son más bien escasos, pero si me gustaría compartir recetas que voy encontrando de aquí y de allá, recetas que aprendo y que me ayudan a valerme por mi mismo en una cocina, porque creo más importante; mis experiencias con ellas para que otros puedan hacerlo conmigo.
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miércoles, 24 de febrero de 2016
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Cómo cocer gambas
1- Añadir 50 g de sal por litro de agua.
2- Echar las gambas cuando el agua esté hirviendo y verás como se van al fondo; cuando vuelvan a subir, estarán cocidas; retíralas enseguida y ponlas en agua con hielo para cortar la cocción.
Este contraste de calor/frío hace que la piel se separe y sea más fácil pelarlas.
2- Echar las gambas cuando el agua esté hirviendo y verás como se van al fondo; cuando vuelvan a subir, estarán cocidas; retíralas enseguida y ponlas en agua con hielo para cortar la cocción.
Este contraste de calor/frío hace que la piel se separe y sea más fácil pelarlas.
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